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Los Arcanos Menores: LOS SEISES (La Vía Alegórica)






.. oh, los Seises se abren el el horizonte como oasis en el centro de desiertos de horror y aburrimiento. Hemos cometido errores y los hemos corregido, nos hemos enfrentado a la adversidad y hemos sobrevivido a ella. Y ahora, con más seguridad en nuestras habilidades, disfrutamos de la vida, de las cosas que tenemos, de las personas que nos rodean. Pareciera que hemos alcanzado eso que algunos llaman Felicidad, Éxito, Armonía o Paz... ¿Quiere esto decir que el éxito no es el 10? No, amigxs, el éxito y la gloria se encuentran en el 6, los frutos de nuestro esfuerzo, de nuestro trabajo, de nuestra dedicación se ven en los 6...


¿Qué hay en un SEIS DE OROS? El éxito mundano, ese que nos hace parecer inscritos en cierto tipo de normalidad social, de lo que aparentemente es necesario para alcanzar cierto estado de equilibrio, un equilibrio real y verdadero, esa sensación de estupènda de haber alcanzado lo que nos propusimos o sentir que estamos en el camino correcto para obtenerlo.

En un SEIS DE ESPADAS hemos alcanzado cierto grado de conocimiento de nosotros mismos, cierto grado de coherencia interna, un cóctel sabroso de inteligencia, cierto grado de sabiduría, cierto estado de equilibrio mental que permite gestionar con habilidad las frustraciones y desencantos de la vida cotidiana, enfrentarnos al miedo irracional, a los prejuicios, a las ideas preconcebidas.

En un SEIS DE VARAS no malgastamos fuerzas, practicamos la tenacidad y la paciencia, la disciplina (no la disciplina militar, la disciplina de saber cuándo hay que trabajar, cuándo toca holgazanear, cuándo hay que actuar, cuando hay que frenar. No es hacer lo mínimo, es hacer lo que sea necesario en cada momento, con concentración, dedicación y constancia.

En un SEIS DE COPAS hemos construido un territorio emocional que nos permite disfrutar de la amistad, del amor, del placer, de nuestras aficiones y hobbies, de nuestra mascotas, de las flores que ocupan el centro del salón. Disfrutamos de lo que hemos, de lo que nos rodea, del viento y de la lluvia, de los paseos o de las horas muertas mirando a una pared en blanco sin mover un músculo. ¡Disfrutamos hasta trabajando!

Estos seises se pueden resumir en una frase: Cualquier cambio que se produzca siempre será a peor. Hemos alcanzado la cima, el techo del mundo, lo máximo que podemos alcanzar está en el seis. Cualquier movimiento siempre será el primer paso hacia el descenso...

Así que, si todo va bien, arrancamos en un As y terminamos en un 6 o 6 es exactamente el punto al que hay que llegar, el que llamamos EXITO. Como ven, los seises no tiene demasiados problemas de interpretación en esta Vía Alegórica de interpretación de arcanos menores...


Como leer los Arcanos Menores: EL SEIS DE ESPADAS


Los Seises que se esconden en Tipheret (posición 6 del Árbol de la Vida cabalístico) reflejan ese punto intermedio y no siempre fácil de conseguir entre un Ego desatado y sus miedos y terrores empujándolo a los límites de la locura, de la marginalidad, de la asocialidad y el no-Ego de no pensar, abandonarse en un mundo en el que una causa no necesariamente causa un efecto, una especie de mundo no-dual, ese estado que bordea la Nada que es la ausencia de deseos, la ausencia de pensamientos y que, bajo el efecto de determinadas sustancias vegetales o en estados de meditación profunda, podemos alcanzar. El SEIS DE ESPADAS, por lo tanto, se halla en el límite exacto que separa la cordura, de lo que entendemos por locura o, dicho de otra forma, ese punto intermedio que se encuentra entre un pensamiento racional y la irracionalidad más tremenda. De otra forma: el SEIS DE ESPADAS es la alegoría del Sentido Común o el pensamiento que nace de la virtud de la prudencia.

El SEIS DE ESPADAS se esconde en La Torre (arcano XVI). Es exactamente este Sentido Común o sentido práctico, el que permite determinar qué es eso de lo que hay que deshacerse, qué es eso que hay que extirpar de nuestra existencia sólo por sensatez, por sentido común. Es esta forma de pensamiento, ajena al sentimentalismo, la que guía la acción de La Torre.

¿Por qué aparece esta carta en cualquier tipo de tirada? LeConsultant se encuentra en una situación que requiere de análisis objetivo de qué es correcto, sano o bueno para él mismo y qué no lo es y, en función de un parámetro de puro pragmatismo, alejado de cualquier dogmatismo, tomar la decisión más correcta. Este Sentido Común no tiene empatía, sentimentalismo y acepta, con cierta resignación pero con deportividad, cualquier derrota, cualquier pérdida, cualquier frustración. Aceptar los errores que también hemos cometido nosotros está en esta carta, aceptar la superioridad moral o intelectual del Otro, aceptar que no hemos hecho lo correcto está en esta carta que parece decir: "¿Has cometido un error? ¡Corrígelo!".

El SEIS DE ESPADAS nace de un error, de una equivocación en el planteamiento de una situación que, en este momento, está siendo perjudicial para la salud mental de LeConsultant. Este error, esta equivocación nace, o bien por exceso de ego (LeConsultant siente que se le ha hecho un "daño" terrible con alguna palabra (¡qué dolor, qué dolor!), no se le ha tenido en cuenta o su punto de vista no ha sido el mayoritario (¡qué dolor, qué dolor!) o sencillamente piensa que algún tipo de reacción desproporcionada, una venganza de proporciones inauditas que escapa por completo a los límites de la legítima defensa, es justa después de esa nimiedad que ha hecho X o Y o Z (¡Uy!¡Qué dolor, qué dolor!)) o de su ausencia (no haber evaluado las consecuencias de unos actos que están demostrando ser devastadores para el propio LeConsultant pero que aún tienen remedio, no haber elaborado ningún tipo de planificación anterior a la toma de alguna decisión o, sencillamente, no haber pensado en las consecuencias de hacer o no hacer algo y que, en este momento, se están manifestando como terribles para el propio LeConsultant pero que aún tienen solución). En ambos casos, esta carta le pide una acción correctora, aceptando que, si bien algo no va bien, está en su mano repararlo o arreglarlo.

Pero quizá ustedes vean otra cosa, vean la cima del pensamiento positivo o cualquier otra cosa. Piensen, sueñen, imaginen y construyan su Librito de Tarot (La Guía De-Fi-Ni-Ti-Va) y diviértanse!


Los Seises de Tipheret: EL SEIS DE ESPADAS



Los Seises de Tipheret son la alegoría del Corazón del ser Humano Ideal, es decir, qué impulsa a la acción en el mundo físico, ese en el que suceden las cosas, en el que imaginamos una existencia porque vemos más existencias como la nuestra aunque no podemos afirmar que sean reales. El SEIS DE ESPADAS es, por lo tanto, una especie de pensamiento científico: frente a la fantasía del miedo y frente a la razón pura, el SEIS DE ESPADAS fija los límites de una y otra: no niega ninguna creencia irracional (la superstición, la magia, la brujería, la religión y sus dioses, por ejemplo), pero no profesa ninguna. De alguna forma, el SEIS DE ESPADAS no es capaz de creer en la existencia de algo superior a si mismo porque no es capaz de imaginarlo, pero no niega que pueda existir, aunque su existencia o inexistencia sea absolutamente inocua para nosotros.Todo debe ser probado y aceptado o bien como un Hecho o bien como una Fantasía, una obra de ficción: ambas son irrefutables por sí mismas.

Cuando en una tirada referente a una Relación a Dos aparece esta carta interpreto que LeConsultant está dando credibilidad a rumores o bien está malinterpretando conductas de el Otrx o bien sospecha que ese Otro le está siendo infiel o les está traicionando o sencillamente cree que está siendo engañado y manipulado. Esta carta asegura que eso que escucha, interpreta o sospecha es falso y que no debería perder más el tiempo prestando atención a algo que solo está en su imaginación. Es decir, le pide que use un método científico para validar la realidad: es más fácil preguntar que imaginar respuestas (no hay preguntas indiscretas, solo las respuestas lo son); es más fácil verificar racionalmente si eso que imagino está pasando realmente, así que pido más opiniones, pregunto, cuestiono, pienso. Esta carta le pide a LeConsultant que compruebe, de cualquier forma a su alcance, la veracidad de las narraciones del Otrx. Pero, si la pregunta está relacionada con posibles fantasías erótico festivas con algún Otro (viviremos juntos? ns casaremos? tendremos hijos?...), está carta le obliga a abandonar esa idea.

Cuando la pregunta se refiere a salud de alguien que no está enfermo interpreto que LeConsultant sufre de hipocondria ya sea de forma puntual o crónica. Si la persona está enferma, quizá está viendo nuevos síntomas e imaginando que una enfermedad que ya fue, regresa. Pero no es así: calma, sensatez, tranquilidad.

En cualquier otra tirada interpreto que LeConsultant se está dejando llevar por el pánico, por la insensatez, por el negativismo profético, por el pesimismo feroz, por la duda o la sombra que genera, por sueños irrealizables. LeConsultant se enfrenta a una situación que requiere calma, sosiego, verificación, comprobación. Nada de lo que imagina es cierto, sea lo que sea eso que imagina.

De hecho, pónganse en modo SEIS DE ESPADAS y no den por ciertas ninguna de las cosas que han leído aquí, pero tampoco las nieguen. Hagan lo mismo con sus libritos de referencia. Apunten, anoten, tachen. Construyan su propio sentido: utilicen pensamiento científico (prueba y error), cuestionen todo, hasta su propia existencia inexistente... y diviértanse!


SEIS DE ESPADAS



Esa carta es el SEIS DE ESPADAS del tarot diseñado por Arthur Edward Waite y dibujado por Pamela Colman-Smith. En ella, y según palabras de Waite en "La Clave Pictórica del tarot", se ve a un barquero cruzando un lago para dejar a una mujer y a un niño en la otra orilla. Es importante, dice Waite, señalar que no cuesta esfuerzo, es decir, que los pasajeros no pesan demasiado.

La nave es tradicionalmente símbolo de alegría. Sin embargo, en este caso, la nave o el hecho de navegar es, como en la Odisea de Homero, escapar a dos peligros esenciales: la destrucción (victoria del inconsciente, triunfo del océano) o el retroceso (la regresión o el estancamiento). Homero sitúa su final en un regreso al hogar, a la patria, a la esposa. Esta idea mítica corresponde analógicamente al misterio de la «caída» del alma en el plano material (existencia) y a la necesidad de su regreso al punto de partida (involución, evolución), misterio expuesto por el idealismo platónico y, particularmente, por Plotino. Este orden retornante corresponde a un concepto de universo «cerrado» como el del eterno retorno o el que concibe todos los fenómenos organizados en ciclo. La navegación, en una filosofía del infinito absoluto negaría al héroe incluso la llegada a la patria y lo haría navegador eterno en mares siempre nuevos, en horizontes inacabables. En este caso, Waite aclara que van hacia otra orilla.

Las personas a bordo pueden ser, aunque Waite no explicita nada al respecto, una madre y un hijo. La madre es un símbolo ambivalente: puede ser naturaleza o emblema de la muerte. Jung menciona el hecho de que en el "Traité de la Cabale", de Jean Thenaud (siglo XVI), se representa precisamente la figura materna bajo una divinidad del destino. Se ha considerado íntimamente ligado al significado de lo materno el sentimiento de nostalgia del espíritu por la materia o la sumisión del mismo a una ley informulada pero implacable (el destino).

Las espadas, al estar clavadas en la nave, adoptan la forma de cruz. El instrumento cortante se convierte en una causa de coherencia interna y de unión fecunda, por una de esas contradicciones aparentes, pero engañosas, que caracterizan a tantos símbolos.

En una interpretación de primer nivel, esta alegoría podría asociarse a la palabra Objetividad o sentido común o sensatez. Cruzando las calmadas aguas del inconsciente, llega el momento de abandonar ideas preconcebidas, falsas expectativas y mirar a la realidad cara a cara. La madre, como símbolo del destino, nos da la espalda. No nos queda más que avanzar usando todas las herramientas que tenemos a nuestro alcance: sentimientos, emociones, inteligencia, etcétera y con calma y sensatez, alcanzar la otra orilla. El naranja de la nave refuerza este simbolismo. Es una carta que le pide sensatez y objetividad al consultante, sentido práctico. Abandonar toda expectativa no realista, dejar reposar el inconsciente (ese lago en calma), fluir con los acontecimientos sin forzarlos. Volver a lo material y abandonar o frenar cualquier atisbo de irracionalidad emocional que nos destruya o que nos haga retroceder en nuestra evolución espiritual o búsqueda incansable de cierto grado de felicidad. Es una carta de reflexión, de freno, de detener la imaginación y volver a la realidad objetiva. Es una carta de corrección, de ajuste, de ser frío y racional y abandonar cualquier pensamiento ilusorio.