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PAJE DE VARAS siguiendo a Pamela Colman



He ahí el PAJE DE VARAS del tarot diseñado por Arthur Edward Waite, dibujado y coloreado por la ilustradora Pamela Colman-Smith. En él se ve, según escribe Waite en "La Clave Pictórica del Tarot", a un joven en lo que sería el equivalente a un acto de proclamación. Asegura Waite que su opuesto es el Paje de Copas (del mismo modo que el Paje de Espadas se opone al Paje de Pentáculos). Tiene atributos de jefe en su vestimenta (el gorro, la capa). Comparte el fondo con el Caballero de Varas.

El paje sostiene una vara con las dos manos, lo que no indica Jefatura ni mando sino Sujección o Apoyo. Más que una vara parece el mástil de una bandera (de ahí el "acto de proclamación" que dicta Waite). El color de la vara, rojo anaranjado, se convierte, por forma y color, en un símbolo fálico. La forma en que lo sostiene y lo mira, la ensoñación, no es más que la confianza ciega en sus posibilidades.

En una interpretación de primer nivel, el PAJE DE VARAS supedita todo a su aspecto más físico o sexual. Incluye también el talento artístico y la creatividad en cualquier terreno. La ensoñación del Paje y su rigidez se enfrentan a la liviandad y frivolidad del Paje de Copas (su "enemigo" u opuesto-complementario). De esta forma se deduce que lo que en el Paje de Copas es pasividad y receptividad, aquí es acción o más exactamente, el deseo de acción. De alguna forma, la acción en sí misma está paralizada, absorto en sueños que pueden ser posibles. La mirada ensoñadora a la vara habla de un ego desmedido o desmesurado, es decir, lo importante no está detrás (en ese paisaje desértico abierto a infinitas posibilidades de crecimiento espiritual, eso que algunos llamamos madurez y que están representadas por esas pirámides o montañas de color amarillo o dorado en la esquina inferior derecha). El amor está directamente relacionado con el sexo y, de alguna forma, todo está supeditado al sexo. En los negocios es una persona voluntariosa y con ideas frescas en la cabeza, algo tímido, pero bastante seguro de sus posibilidades. Mentalmente es aún una persona en plena juventud (20 a 30 años de acuerdo con el criterio de edades que se usa en China). Tiene cierta tendencia a la pasividad, a la pereza, a la voluptuosidad. No es aburrido, pero le gusta más hablar de sí mismo que a otros personajes del mazo. No escucha muy bien. Tiene tendencia a ir en grupo y a destacar de alguna forma por encima. Sabe que aún le queda mucho por vivir pero pareciera, hablando con este tipo de Paje, que ha vivido mucho y sabe mucho. Exagera. La persona en este rol es coqueta, presta atención a su imagen y estilo ( es uno de los personajes más elegantes del mazo de Pamela) y valora mucho la superficie resplandeciente de las cosas lo que le lleva a confundir cromo con plata.


PAJE DE PENTACULOS siguiendo a Pamela Colman



He ahí al PAJE DE PENTÁCULOS del tarot diseñado por Arthur Edward Waite en los albores del siglo XX, dibujado con trazo firme y seguro por Pamela Colman-Smith. En la carta se ve a un joven con un turbante, sosteniendo un pentáculo y mirándolo embelesado. Camina despacio, ajeno por completo a lo que sucede alrededor. Waite asocia este estado al del estudiante concienzudo, al portador de nuevas noticias, por lo general, agradables. También a cierto estado de languidez.

El turbante es un símbolo de dignidad y de alcurnia. Para los musulmanes, con sentido religioso; para los árabes, con sentido de nación y para los civiles frente a los militares, un símbolo de profesión.

El PAJE DE PENTÁCULOS es el rol que se adopta cuando soñamos con una oportunidad maravillosa o con un objetivo tan espectacular como insensato (¡Voy a ser rico!, por ejemplo) para el que no hay plan definido. Es la posición de partida, ese entusiasmo que precede a la acción misma. Es el entusiasmo y la arrogancia de la juventud. Cegada por el resplandor de su propuesta (voy a desarrollar mis poderes psíquicos, por ejemplo) no hace más que hablar de ello sin hacer especialmente nada para conseguirlo o muy poco. Es una actitud muy positiva, porque revela cierta voluntad de alcanzar un cierto grado de riqueza (entendiéndola como algo que va más allá del dinero, ya sea una pareja, tener un hijo, reunir a la familia por navidad, tener un título o un curso concreto, alcanzar cierto nivel de japonés, prepararse para unas oposiciones...).

En el terreno sentimental, un PAJE DE PENTÁCULOS es un amante interesante, aunque algo frío en la intimidad. Es una actitud muy positiva frente a la novedad, es decir, se añade el deseo de aprender aunque hay ciertos límites morales que no puede saltarse, o no en este momento. En los negocios y en el amor es una persona con capacidad de trabajo, anteponiendo la responsabilidad al placer. En este perfil se tiene una resistencia media a la frustración de ahí que pasee despacio y no corra. No pierde nunca de vista su objetivo y todo lo emocional ocupa un segundo plano. Es pragmático o muy práctico, no sufre cuando tiene que desprenderse de algo que considera superfluo. Es sacrificado ya que anteponer el Debo al Quiero es siempre un sacrificio.

Pero esto es solo un punto de vista. Amplíen, reduzcan, descarten, borren o sumen. Inventen y véanse como jovenes con veinte años con hambre de comerse el mundo y miedo, lo santo y lo perverso, lo que está bien/mal, lo que debe/tiene que hacerse en la mochila.


PAJE DE COPAS siguiendo a Pamela Colman



Ese es el PAJE DE COPAS del tarot dibujado y coloreado por Pamela Colman-Smith y diseñado por Arthur Edward Waite. La ausencia del rosado y del azul en la carta del mazo conocido como PAM-A de 1910 se debe a limitaciones puramente técnicas. La descripción que Waite da de esta carta en su librito "La Clave Pictórica del Tarot" es bastante escueta: "Un joven paje justo y agradable, algo afeminado, con aspecto de estudiante o de persona formal, mira a un pez que asoma de una copa. Es la figura de la mente adoptando la forma". Pamela, a falta de más detalles, pinta bastante más.

En general, el pez es un ser psíquico, un "movimiento penetrante" dotado de poder ascensional en lo inferior, es decir, lo inconsciente. Por la asimilación del mar y la Magna Mater algunos consideraron sagrado al pez. En los ritos asiáticos se adoraba a los peces y a los sacerdotes les estaba prohibido comer pescado. Al hijo de Atargatis, idéntica a Astarté, se daba el nombre de Ictis, según recuerda Jung. Para algunos, el pez tiene sentido fálico, mientras otros le atribuyen estricto simbolismo espiritual.

El sentido del término "afeminado" tiene más sentido en la versión de Kaplan (a la derecha), ya que además de la obviedad del color rosado (pasión y acción contenidas, energía femenina puesta en suspenso), aparecen el azul (la eternidad del principio femenino) y las flores blancas en el traje del paje.

El aspecto de "estudiante" viene dado por el sombrero o tocado que cubre la cabeza del paje. El sombrero, a diferencia de la corona, es símbolo de lo que ocupa la cabeza, de la inteligencia. En este caso, ese sombrero es el utilizado por los estudiantes piamonteses del siglo XV y XVI, una de las fuentes documentadas de inspiración de Pamela. Un simbolismo asociado con la forma del sombrero o su uso, tomar un sombrero correspondiente a una determinada clase o grupo, expresa el anhelo de participar de ella o de la posesión de cualidades que le son inherentes.

En una interpretación de primer nivel el PAJE DE COPAS (para algunos autores "hijo" del Rey y la Reina, para otros un mero sirviente) muestra la actitud del que está dispuesto a aprender y poner en cuestión sus propias limitaciones intelectuales, morales o espirituales. Abre paso a su inconsciente, a sus deseos más herméticos, a sus ambiciones. Es la actitud de alguien dispuesto a dejarse llevar prestando atención, aprendiendo más de sí mismo que del entorno, dispuesto a aceptar nuevos retos o, en algunos casos, a retomar sueños que quedaron guardados en archivadores escondidos en sótanos. Es la actitud de tener reflejos para aceptar las propias equivocaciones, las propias limitaciones y aceptar de buen grado los consejos de los demás. Un estudiante en primer curso de la carrera universitaria que quería cursar, una persona que es trasladada por trabajo a una ciudad en la que siempre había querido vivir, sentir por primera vez el cosquilleo nervioso del amor, el coqueteo, ascender en la empresa a un puesto que creíamos ser merecedores desde hacía tiempo, la actitud de alguien que ha salvado la vida después de una enfermedad que se presumía mortal... he ahí escondido al PAJE DE COPAS


PAJE DE ESPADAS siguiendo a Pamela Colman



Ante ustedes el PAJE DE ESPADAS dibujado por Pamela Colman-Smith para el mazo de tarot diseñado por Arthur Edward Waite, editado por William Rider en 1910 y que ha servido de base para cientos de mazos posteriores. En ella se ve a un muchacho, vestido de amarillo con una sobrepelliza de un color ocre, contra el viento, sosteniendo en sus manos una espada. Grandes nubes blancas sobrevuelan por detrás. Waite describe esta carta como un hombre joven sosteniendo una espada con sus dos manos, caminando rápido por un terreno escabroso, ágil y pendiente de los que hay delante de él, esperando que aparezca un peligro en cualquier momento.

El simbolismo de nubes, viento y la espada sujeta con las dos manos refuerza el sentido que quiere darle Waite. Pamela pinta más.

El amarillo es un color complicado. Opuesto del Negro, basta una sólo gota de amarillo en cualquier color para que cambie de color lo que habla de su Flexibilidad. Es el color de la inteligencia (comparte color con el sol) y con la belleza pero en su versión más luminosa, con el narcisismo. También es el color de la intuición basada en la experiencia. Pero sobre todo, y en conjunción con el marrón que lo cubre parcialmente, es el color de lo terrenal.Cuando el amarillo se detiene aquí, en la tierra, a medio camino de lo Altísimo y lo Bajísimo, no simboliza nada más que la perversión de las virtudes de fe, inteligencia y vida eterna. Olvidado el amor divino, llega el azufre luciferino, imagen del orgullo y la presunción, de la inteligencia que sólo quiere alimentarse a sí misma. El amarillo se asocia al adulterio cuando se rompen los vínculos sagrados del matrimonio, a imagen de los lazos sagrados del amor divino, rotos por Lucifer.

En una interpretación de primer nivel de esta carta la actitud que define es la de la Arrogancia e Inseguridad de la Juventud, esa emergencia para todo, esa impaciencia generalizada, ese vanagloriarse de la propia ignorancia, escuchando todo tipo de rumores y dándolos por ciertos. Siempre a la defensiva, siempre creyendo tener razón. Poca empatía, muchas normas y reglamentos instalados en su cabeza, un catálogo enorme de Verdades Absolutas. Prestan atención a su aspecto físico y están en competencia con todo y con todos, de una forma inconsciente o biológica. El PAJE DE ESPADAS no arriesga más de lo necesario, no se implica emocionalmente y valora más los éxitos materiales aunque es capaz de decir exactamente cómo cotiza un valor espiritual en el mercado de la Vida. Son muy cuadriculados, algo obsesivos, con tendencia a la ansiedad y al estrés por asuntos que se resuelven en menos de cinco minutos. En el amor no hay implicación pero sí miedo; en los negocios son perfectos para tareas administrativas pero no tienen carácter para trabajar por cuenta propia. La racionalidad enloquecida del PAJE DE ESPADAS es perfectamente compatible con las figuras de Oros, incompatible con Copas y en lucha permanente e irresoluble con Varas.