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Los Cuatros de Chesed: EL CUATRO DE COPAS



Imaginen que debemos que somos Investigadores del Alma. Imaginen que ese Alma que queremos investigar se mueve solo en un mundo de cuatro dimensiones puramente espirituales: lo que quiero, lo que deseo, lo que amo y lo que sueño. En el mundo del Sentimiento y la Emoción, ¿qué es lo mejor, la mejor actitud mental? ¿Qué se vislumbra de Chesed con este Cuatro de Copas? El CUATRO DE COPAS invita a Sentir y Dejar de Pensar porque no hay nada que pensar: el amor se esconde en los jardines y los parques públicos, en las avenidas pulcras de las grandes ciudades... Sentir la alegría de vivir, de ser uno con el universo (o cualquier otra idea "unificadora" en la que crean), disfrutar, gozar...

Cuando en una tirada en la que se hable de una relación sentimental a dos o más, del mismo o de distinto sexo y con independencia de su origen étnico, interpreto que LeConsultant ha alcanzado cierto grado de satisfacción, de equilibrio emocional, de un estado cercano a la pura alegría. Es plenamente consciente de lo que puede dar y cómo hacerlo, encuentra receptividad (esta carta es una carretera asfaltada en dos direcciones). Sincronía, simpatía, empatía, buen humor, amabilidad, generosidad, cordialidad, gestión sana o saludable de las emociones, establecimiento de límites, facilidad de comunicación, honestidad son cualidades que LeConsultant está usando... en fin, amigxs, un lujo al alcance de unos pocos elegidos!

En cualquier otro tipo de relación a dos interpreto que LeConsultant está a gusto con lo que está haciendo, en la forma de relacionarse con esos Otros: padres y madres, hermanos y hermanas, maridos y maridas (detesto "maridos y mujeres"), biznietos o biznietas, jefes o jefas, subordinados o subordinadas o amigxs! O todos a la vez!

También es una recomendación: LeConsultant debe hacer fluir sus emociones, no dejarse llevar por el Ego, empatizar con el Otro o tratar de comprender al Otro, abrir vías de comunicación sinceras y fluidas y hacer una interesante gestión de la ira, la rabia y la frustración.

Para cualquier otro tipo de pregunta interpreto el CUATRO DE COPAS como la actitud que debería adoptar LeConsultant si está empezando algo, o la que debería tener dadas las circunstancias. El CUATRO DE COPAS, de alguna forma, sugiere a LeConsultant que deje de dudar, de temer, de temblar, de imaginar oscuras maquinaciones en su contra, complejas conspiraciones o fantasías de abandono, pérdida, desencanto, frustración o traición. En una palabra: ¡que deje de pensar! ¡stop a esa mente que sueña maquinaciones, conjuras, terrores nocturnos y diurnos, sospechas y un largo etcétera de pensamientos tóxicos!

Pero sumen o resten, añadan, borren, destruyan o construyan. Hagan algo. Piensen. No memoricen nada. Piensen, construyan sus propios significados... y diviértanse!


Los Cuatros de Chesed: EL CUATRO DE ESPADAS



¿Qué es eso que hace tan bien LeConsultant usando tanto la mente? El CUATRO DE ESPADAS es el Pragmatismo, ese difícil equilibrio entre la sensatez y la locura del Ego. La mente consciente busca la paz, el equilibrio interno, la salud mental.

Cuando en una tirada que se refiere a una Relación a Dos aparece esta carta interpreto que LeConsultant y el Otro, sea cual sea el tipo de vínculo que tiene con ese Otro (amantes, amigos, familiares, subordinadxs, jefxs, mascotas,...) ha atravesado un período de dificultad, de discusión o de tensión en el que ninguna de las partes tiene razón ni está equivocado y en el que, por sentido común, se impone un Cese de Hostilidades. LeConsultant, a la luz de esta carta, tiene que utilizar la sensatez y el sentido común: ¿de qué sirve mantener abierto un conflicto que necesita de una mediación para ser resuelto? Por el propio interés de LeConsultant, un interés práctico, sin carga emocional de ninguna clase, sin ningún interés en poseer o apropiarse de algo distinto a lo que LeConsultant considera que es Verdad, sin interés por hacer nada más que llegar a un acuerdo que ponga fin a un período de hostilidad recíproca, LeConsultant está obligado a pensar objetivamente, a evaluar pro y contras de seguir instalado en ese conflicto y a mejorar los canales de comunicación con el Otro.

También es una carta de Negociación: abrir canales de comunicación con el Otro, porque ninguno de los dos tiene razón o los dos la tienen (un malentendido o malinterpretación de alguna frase está encerrada en esta carta) o bien, LeConsultant ha exagerado en sus pensamientos paranoicos falsos o muy alejados de la realidad y debe ser racional y frío para alejar semejantes planes conspiranoicos.

Para cualquier otro tipo de pregunta, el CUATRO DE ESPADAS señala una situación que pide a LeConsultant que deje de pensar o que ponga fin, de alguna forma, a pensamientos tóxicos o desvalorizadores, que haga una paz consigo mismo o, al menos, una tregua, un cese de hostilidades contra sí mismo. En este momento la situación, sea cual sea la situación, requiere sangre fría, tranquilidad, cierto grado de humildad y visión objetiva.

En general, esta carta la asocio con cierto grado de Autocontrol, de freno de los impulsos, de los instintos más salvajes con el fin de alcanzar cierto equilibrio o paz mental.

Este Cuatro se corresponde con el Pensamiento de La Torre (Arcano XIV, esa eliminación de pensamientos tóxicos, de todo aquello que provoca alteración en la paz mental de LeConsultant gracias a una visión objetiva y fría y que, de alguna forma, guía la acción de La Torre).

Pero piensen por su cuenta, añadan, quiten o sumen lo que ya saben del CUATRO DE ESPADAS y diviértanse...


Los Cuatros de Chesed: EL CUATRO DE VARAS



Chesed, suponiendo un Ser Humano Arquetípico, recoge la Bondad y la Belleza, lo que hay de bueno y formidable y recoge las cualidades de los cuatro Cuatros. El Cuatro de Varas de Chesed es la habilidad para regular el gasto de energía, determinar de forma segura y consciente qué acción es la más adecuada para LeConsultant sin perder de vista su objetivo esencial: la acción en busca de un pequeño reconocimiento. En este sentido, esta carta asegura cierto inmovilismo, cierta pasividad. Estar atento, actuar con prudencia, con enorme autocontrol, siendo proactivo o previsor están entre las cualidades destacables de este CUATRO DE VARAS. Es la carta del Gatopardo: Hacer una revolución para que todo siga igual.

Cuandp en una relación a 2 aparece este CUATRO DE VARAS interpreto siempre que LeConsultant ha entrado en fase de ralentí, es decir, de conservar o mantener la energía, actuando solo cuando es preciso, asegurándose que lo que tiene va a seguir igual. Es una carta de cierta monotonía, de cierta constante repetición de días exactamente iguales en el que sólo se trata de conservar o mantener algo que parece una relación. No hay coqueteo, ni seducción, sólo repetición. No hay imaginación, ni creatividad, sólo plagio de uno mismo. En el caso de que aparezca esta carta en una relación que está naciendo, recuerda a LeConsultant que no hay nada que vaya a suceder distinto a lo que sucede ahora mismo.

Para cualquier otra tirada, un CUATRO DE VARAS interpreto que no se anuncian cambios ni modificaciones ni alteraciones en la vida activa de LeConsultant si hace lo que ha hecho hasta ahora. Sin apenas modificaciones o actuando como actúa ahora mismo, su situación se podría llamar "estable" (suponiendo que exista esa "estabilidad") o instalada en cierto grado de felicidad. Sea un trabajo, un negocio, un viaje, unos estudios, el CUATRO DE VARAS señala siempre un interés de LeConsultant por conservar lo que tiene tal y como lo tiene en este momento porque le proporciona lo que las Varas más necesitan: un reconocimiento privado, menor, pequeño, íntimo y personal. También es una señal de mantenerse alerta, haciendo lo que sea necesario para conservar el estatus: cursos de reciclaje, asistencia a conferencias, talleres de sexo tántrico...

Las Varas son ajenas al sentimentalismo, a la posesión o los títulos nobiliarios, a las etiquetas o a lo que crea el resto del Universo: sólo aspiran a hacer lo que consideran que es correcto para alcanzar cierto grado de autoreconocimiento.

Pero piensen por su cuenta, añadan todo lo que saben del Cuatro de Varas o Bastos de cualquier mazo, sumen, reste, añadan, borren....y diviértanse!


Los Cuatros de Chesed: EL CUATRO DE OROS



Imaginemos una Persona Arquetípica que actúa en cuatro frentes. una persona Ideal o Utópica, un Cristx cristiano o un Anticristx nieztschiano. Cis o Transgénero, poco importa. Caucásica, africana, bereber, egipcia, asiática o maorí, tanto da. Imaginemos que esa Persona Arquetípica (Adam Kadmon, Vishnú, Brahma, XXX, Elle...) hace exactamente lo mismo que nosotros, pero mientras que Elle es perfectx y ha alcanzado cierto grado de iluminación, nosotros somos variantes reducidas de ese Elle. Los cuatro mundos cabalísticos se convierten en palos de la baraja gracias a la interpretación que Levi y Papus hacen de algunos libros de Athanasius Kircher. Cuatro mundos, cuatro palos, 10 sephiroth, 10 cartas por palo.

Chesed recoge la Bondad y la Belleza. Un CUATRO DE OROS entonces es ese saber cuidar y proteger, tener claras las normas, las leyes, los reglamentos, ser garante de la Tradición (determinadas prácticas chamánicas están aquí encerradas), del Orden del Universo. El Cuatro de Oros cuida y protege lo que considera de su propiedad, lo que tiene valor por sí mismo. Es una forma de Autoridad, de Poder benéfico (cualidad que también tiene el Emperador), el poder paternal (que no paternalista). Nace de Chokmah, la Sabiduría, por lo tanto es la manifestación visible de esos principios o valores que rigen la voluntad de LeConsultant.

Cuando en una relación a 2 aparece esta carta, interpreto que LeConsultant está haciendo todo lo que considera correcto para proteger o cuidar aferrado a una tradición, a un modelo o a una forma de hacer las cosas. LeConsultant ha construido un castillo, una fortaleza, una jaula de oro (tanto para él como para ese Otrx). Suelo interpretarla como una carta de sobreprotección entre adultos o mayores de edad (ahorrar aunque no sea preciso, mentir si ello es preciso para conservar este orden establecido por LeConsultant, ...).

En cualquier otra tirada, un CUATRO DE OROS la interpreto como todas las acciones que LeConsultant hace para conservar lo que tiene, sea trabajo, familia, amigos, hijos, gloria, grandeza, honor o fama, conforme a su forma de pensar, es decir, en ejercicio del castrante Libre Albedrío. Guiado por un pensamiento conservador o tradicional, LeConsultant hace lo que está conforme con esos principios y valores aparentemente inamovibles. Construye su fortaleza, su castillo imaginario. No hay amor más allá del apego a cosas o lo que para LeConsultant tiene algún valor. Un apego sano, saludable, correcto. Es una prisión, pero ¿no hay personas que adoran las prisiones? El CUATRO DE OROS no es una carta de libertad, sino de libre albedrío, elección entre opciones correctas o incorrectas respecto a un modelo moral o ético dado, sea el que sea.

Pero piensen por su cuenta, saquen sus propias conclusiones, háganse su propio mazo, alteren el nombre de los Arcanos, coloreen algún mazo (el B.O.T.A, por ejemplo), imagínense amazónicos o maorís, imagínense orientales, cristianos, wiccanos (no hace falta ser César para comprender al César) y estudien cómo cuidan lo que para ustedes tiene valor, qué principios siguen coherentemente, cómo creen que se cuida más, preservando la virginidad de las hijas hasta los 18 o no, conviviendo juntos como forma de demostrar que "somos pareja", o no; prohibiendo el uso de drogas a niñxs de 14 o enseñando a usarlas con cabeza.... diviértanse (con la Belleza, otra de las formas de protesta que existen en este aparente mundo "real")...


CUATRO DE VARAS



Ese es el CUATRO DE VARAS del tarot diseñado por Arthur Edward Waite y pintado por Pamela Colman-Smith cuya descripción, según escribe Waite en "La Clave Pictórica del Tarot", es: Cuatro varas sostienen una guirnalda. Dos muchachas levantan unos ramilletes de flores. A la izquierda hay un puente sobre un foso que conduce a una casa señorial. Pero Pamela pinta más,

Las cuatro varas sosteniendo una guirnalda forman un palio. Las guirnaldas tienen el sentido simbólico de espiritualidad convertida en materia. Las cuatro varas forman un cuaternario, Platón dice, "el ternario es el número de la idea; el cuaternario es el de la realización de la idea". El cuaternario, por tanto, se corresponde con la tierra. Jung se ha interesado profundamente por el simbolismo de la cuaternidad y a su imagen ha constituido la organización de la psique humana, dotándola de cuatro funciones: percibir, intuir, sentir y reflexionar. En similar disposición y organización cuaternaria aparecen los componentes principales, arquetipos, del ser humano, según dicho autor: Anima, sombra, yo, personalidad, en derredor del Selbst o «Dios en nosotros» . También podemos situar las fases de la operación alquímica en un orden cuaternario; de lo inferior a lo superior: negro, blanco, rojo, oro.

Las dos mujeres se corresponden con la "Obra en Blanco" y la "Obra en Rojo" alquímicas de René Guenón. Ambas se corresponden con procesos de iniciación, la Obra en Blanco, propia de la iniciación caballeresca, y la Obra en Rojo, propia de la sacerdotal. El blanco también es el color de la muerte (los sudarios, los espectros son blancos. Y es el color del alba, del nacimiento del día. Al blanco se le opone el rojo (no el negro). El rojo es vida frente a la muerte, sangre frente a la nada y el vacío. En la carta ambas van de la amno y llevan ramilletes de flores, símbolo de fecundidad y felicidad.

El puente une al ser humano con dios. El puente, por extensión, simboliza el paso de un estado a otro, el cambio o el anhelo de cambio. La casa señorial, trasposición arquitectónica del cuerpo humano, incluye fachada (el lado manifiesto del hombre) y personalidad (ese aire señorial de Waite) que es la máscara.

Esta carta, en una interpretación de primer nivel podría ser el fin de una época para dar paso a la siguiente, la consumación de una tarea para empezar otra. Dicho de otra forma: esta carta habla del fin de una época, de un cambio en la forma de pensar o sentir. Las cuatro varas que sostienen la guirnalda hablan de lo que somos en este momento. Dos procesos alquímicos vienen con nuevas flores para las guirnaldas: con el primero, el blanco, lunar, femenino, modificamos nuestras emociones y las asentamos; con el segundo, el rojo, masculino, viril, modificamos nuestra acción. La suma de ambas, es el camino hacia la perfección espiritual, el oro alquímico. Con ambas, opuestas y complementarias, alcanzamos nuestra propia identidad. Detrás dejamos la fachada y personalidad por la que éramos conocidos, nos alejamos del grupo, y nos centramos más en lo que necesitamos o queremos. Es una carta de cénit, de alcanzar el apogeo. A partir de aquí todo es lenta declinación, lenta caída hasta el 10.

También se identifica con una palabra: estancamiento o rutina aburrida. La carta pide que el consultante busque realmente en su interior qué quiere o qué necesita, mire la realidad objetivamente y acepte que ya ha llegado al techo (la casa inmóvil frente al dinamismo de las mujeres corriendo o danzando). Queda o conservar lo que se tiene, es decir, estancarse o crecer. También puede ir hacia atrás, claro, pero la carta no dice que eso sea posible, más bien habla de la necesidad de hacer un cambio necesario.

CUATRO DE PENTACULOS



Ese hombre con corona sentado y encogido, con un pentáculo en la cabeza, otro entre sus manos y dos más bajo sus pies el es el CUATRO DE PENTÁCULOS del tarot dibujado por Pamela Colman-Smith siguiendo las instrucciones, no siempre precisas, del gran ocultista británico Arthur Edward Waite. Detrás, en un segundo plano, lo que podría ser una ciudad o ciudadela.

El simbolismo de la ciudad o de la arquitectura es el mismo que se aplica a montañas y otros accidentes geográficos y hace referencia al mundo espiritual. En este caso no se trata de un rey, sino de alguien con corona, en el que la corona hace la función de disfraz o de rol en una comedia o tragedia determinada. El simbolismo del rey, como gobernante regio y justo se ve aquí alterado por la propia constitución de la corona, más parece una almena o el borde de una muralla que una corona en sí. El rojo y el negro que básicamente colorean el vestido del pseudo-rey, señalan dos puntos alquímicos esenciales: el rojo de la acción, el negro del principio.

Una interpretación de primer nivel de esta carta podría asociarse a la palabra Ahorro. El rey, tal y como lo describe Waite, sólo es por lo que tiene, de ahí esos pentáculos a los que se aferra con cierta desesperación. Detrás, una vida espiritual que sólo es valorable en términos materiales (la arquitectura y, en general, los edificios hacen referencia a la materialidad de las cosas, al sentido moral de los actos o a términos abstractos como Honor, Gloria o Dignidad). El CUATRO DE PENTÁCULOS es ahorro y, por lo tanto, es una celda dentro de una prisión. Un castillo con rejas de oro, en el que el valor de las cosas determina la acción. Esta carta aparece en situaciones que son incómodas emocionalmente para el consultante pero que en términos de Valor Social son valiosas. Es una carta de fingimiento, de sentirse cómodo en una situación levemente incómoda, todo sea por mantener algo que parezca prestigio social o aceptación de los demás. Es una carta de detención, de análisis de la situación, de inmovilismo ideológico, ese pentáculo en la cabeza (cualquier idea que proponga una revisión o transformación de las creencias sobre las que se asienta la Moralidad se rechazan de plano apelando a la Tradición o a lo "Normal").


CUATRO DE COPAS



Esta carta es el CUATRO DE COPAS del tarot diseñado por Arthur Edward Waite en 1910. La primera imagen se corresponde con el dibujado por Pamela Colman-Smith. La segunda, es una versión reeditada por el prestigioso tarólogo Stuart Kaplan para un tarot llamado Universal Waite. Aunque son similares, simbólicamente se establecen diferencias de nivel que permiten interpretaciones distintas. Analizaré nada más la versión dibujada por Pamela Colman-Smith.

En la carta aparece un hombre sentado vestido con una casaca verde y camisa roja sentado a los pies de un árbol dorado (o amarillo) en posición de reposo o meditación. Frente a él, tres copas alineadas y una cuarta que, del mismo modo que el As de Copas de esta baraja, la divinidad ofrece al hombre pensativo. Está sentado en una colina de marcado color verde y el cielo es verdoso.

Dante, en su Divina Comedia, viste a Beatriz de tres colores: verde, rojo y blanco en un sentido de camino de purificación que necesita de tres elementos: Esperanza (verde), Fe (rojo) y Blanco (caridad). En el mismo sentido lo ven los druidas celtas, como abono o vegetación. En sentido alquímico, a la serie de colores ngero-rojo-blanco-oro que conducen a la Gran Obra, se opone la serie Oro-Azul-Verde-Negro, en el que el negro se corresponde con la caída o el descenso de los neoplatónicos. El verde, como estado intermedio entre el azul (cielo) y el negro del abismo, simboliza la vida natural.

Wirth y Guenon ven una relación, en el verde, entre la vida y la muerte del mismo modo que la veían los egipcios. La liviandad de la muerte está simbolizada en el verde: Osiris, dios de la vegetación y de los muertos, está pintado de verde. Por lo que se deduce que el verde es un color ambivalente y de puente o de conexión entre otros estados. Los matices de verde sólo añaden complejidad al carácter simbólico del color pero no le aportan, en líneas generales, conceptos nuevos.

El Arbol Dorado no es esencialmente un árbol de la vida. Simboliza, del mismo modo que la montaña, la unión entre cielo y tierra, el equilibrio armónico. Apenas se ven las hojas y las raíces están cubiertas de algo que podríamos identificar como hierba o césped. Este árbol, por su color, podría ser identificado como el Arbor Philosophica de los alquimistas, un símbolo del proceso evolutivo, de todo el crecimiento de una idea, vocación o fuerza).

En una interpretación de primer nivel se puede deducir que, una vez puestas en marcha la acción desde el Tres de Copas, el cuatro invita a no rendirse o a no conformarse. La cuarta copa que aparece del cielo, refuerza esta idea simbólica. El verde predominante en toda la escena (tierra y cielo son verdes) confirma esa ambivalencia de sentido entre abono y muerte, entre continuidad y fin. El rojo del traje del hombre pensativo habla de Fe. El verde es la Esperanza. El Arbor Philosophicum está ahí, al alcance de la mano, pero rendirse no es una opción. Las dudas del consultante se resuelven con la paciencia de los agricultores: una vez plantada la semilla esperan recoger frutos, pero no de un día para otro.


CUATRO DE ESPADAS



Ahí ven el CUATRO DE ESPADAS del tarot diseñado por Arthur Edward Waite y pintado y coloreado por Pamela Colman-Smith. En ella se ve la tumba de un caballero, con una espada grabada en un lado y la actitud de orar o pedir. Detrás, colgadas de la pared, tres espadas más con la punta hacia abajo. Al fondo, a la izquierda, una vidriera o vitral en el que un niño/a recibe una bendición de alguien que podría ser una sacerdotisa (pero no de la Suma Sacerdotisa.

La estatua del caballero que está sobre el nicho transmite tranquilidad y paz. En las tradiciones cristianas, la espada pertenece a los caballeros y los héroes cristianos. Roldán, Carlomagno, el emir Baligante, el Cid, poseen espadas individualizadas que tienen un nombre. Los nombres prueban la personalización de la espada. A la espada se le asocia la idea de claridad y luminosidad. A menudo también se usa como símbolo de la elocuencia.

En la tradición bíblica, la espada forma parte de las tres plagas, guerra, hambre y peste. La espada así adopta el sentido de invasiones del mundo exterior. Las tres descansan en la pared, con la punta hacia abajo y adoptan el sentido de reposo o cese de hostilidades.

El vitral, la única parte de la carta en color, simboliza el perdón o la revocación de una condena.

El amarillo, el dorado, son los colores de la eternidad y del origen divino del poder cuando se asocia con príncipes, caballeros o lo que tradicionalmente se entiende por nobles. También es un color terrenal: una vez llegado el otoño, los campos amarillean. El amarillo se convierte, simbólicamente, en color de vejez y de muerte anunciada.

En un primer nivel de interpretación esta carta remite al concepto de paz. Fin de las hostilidades, evaluación de pérdidas, reconocer los errores propios, abandonar ese caballero heroico que todos llevamos dentro y hacerlo morir, ofrecer disculpas, recibir disculpas y acabar con esas ideas que nos ponen en pie de guerra (dejar reposar las espadas de la guerra, la peste y el hambre). Es el tiempo de la negociación, de usar la elocuencia y la claridad de ideas, el tiempo de aplastar y anular al ego (ese caballero con espada en nicho de oro).